El Milagro Que Dios Hizo
Desde que llegué a esta iglesia he podido ver cómo Dios hace cosas que solo Su mano puede hacer. Llegué en un momento muy difícil. No tenía trabajo, estaba a pocos días de quedarme sin un lugar donde vivir y me encontraba solo en una ciudad nueva, lleno de incertidumbre. Pero un domingo entré a esta iglesia, y a partir de ahí todo comenzó a cambiar. Al día siguiente, por medio de dos hermanas de la congregación, Dios abrió la puerta para que pudiera alquilar una habitación, aun cuando inicialmente no querían alquilar a hombres. Ese mismo día también recibí una llamada para una entrevista de trabajo. Fui, me contrataron y el miércoles ya estaba comenzando mi primer día. En apenas cuatro días, Dios me dio una familia espiritual, un hogar y un trabajo. Poco después llegó otra gran bendición: mi esposa pudo venir desde Cuba. No teníamos cómo pagar su pasaje, pero Dios puso en el corazón de unos amigos ayudarnos y ellos lo hicieron posible. En cuestión de veinte días, mi vida cambió completamente: pasé de no tener casa, trabajo ni a mi esposa conmigo, a tener un hogar, un empleo, una familia espiritual y a mi esposa a mi lado. Dios ha sido inmensamente bueno con nosotros. Versículo: “Porque nada hay imposible para Dios.” LUCAS 1:37 — RVR60